The Mattson 2

LA NUEVA OLA DEL JAZZ CALIFORNIANO.

Texto: David Moreu

Antes de empezar a leer, os recomiendo que cojáis un álbum de The Mattson 2 y pongáis la música bien alto. Sin duda, es la mejor manera de crear las buenas vibraciones que os permitirán sumergiros en la historia de este dúo que está revolucionando la escena alternativa de California (aunque ya son héroes en el país del Sol Naciente). Jared y Jonathan son dos hermanos gemelos que han recuperado la tradición del jazz instrumental de los años 60, la han mezclado con todas las influencias imaginables y la han vuelto a poner en boca de todo el mundo. Su propuesta se resume con una batería salvaje, que retumba en el horizonte, y unas guitarras nítidas, que arden como fabulosos cohetes amarillos explotando, igual que arañas entre las estrellas (sí, Kerouac bailaría al ritmo de sus canciones). Ésta es la esencia de un sonido adictivo y de una manera muy personal de entender la música. Os presento una entrevista a cuatro manos, puesto que Jared responde las preguntas las pares y Jonathan las impares.

Os propongo remontarnos a los inicios de esta historia tan familiar. ¿Cómo empezó la aventura musical de The Mattson 2?
[Jonathan] Empezamos a interesarnos por la música cuando estábamos en el colegio, pero no fue hasta los 12 años que nos lanzamos a tocar la guitarra. Dos años más tarde, me di cuenta de que la guitarra no era para mi. Así que Jared siguió con las seis cuerdas y yo me pasé al bajo. Después de un año me di cuenta de que ese instrumento tampoco estaba hecho para mi y decidí sentarme a la batería. Entonces encontré mi sitio.

¿Cuáles son vuestras mayores influencias y de dónde viene vuestra vinculación con el mundo del surf?
[Jared] Nuestros referentes musicales abarcan desde John Coltrane y The Smiths, hasta Marvin Gaye. De hecho, la primera cinta de caset que tuve en el colegio fue “Strangeways Here We Come” de The Smiths. La vinculación con el surf surgió gracias a nuestra amistad con el artista, cineasta y productor Thomas Campbell. Nos conocimos a través de nuestro hermano mayor, que acostumbraba a patinar en el equipo de Zero. Aunque, realmente, crecimos amando el skate y practicando surf.

En el 2007 editasteis un álbum titulado “Ray Barbee Meets The Mattson 2”. ¿Cómo surgió la colaboración con este skater y virtuoso de la guitarra? ¿Qué os aportáis mutuamente al tocar juntos?
[Jonathan] Mientras estábamos trabajando en nuestro primer álbum, titulado “Introducing The Mattson 2”, Thomas Campbell (el productor de toda nuestra música) tuvo la idea de hacer un tema que contara con el sonido de guitarra de Ray Barbee. Teniendo en cuenta que formamos parte del mismo sello discográfico y que su concepción de la música es muy parecida a la nuestra, decidimos alargar la colaboración. La canción que lo empezó todo se titulaba “Met” y fue una experiencia tan exitosa, que nos lanzamos a grabar un álbum entero con Ray. Curiosamente, este disco conjunto se editó antes que nuestro debut. Creo que Jared y yo aportamos una visión más cercana al jazz y a la improvisación, mientras que Ray toca siempre al límite y tiene un sonido próximo al rock.

Ahora que mencionáis vuestro álbum de debut, ¿cómo fueron las sesiones de grabación? ¿Usasteis un equipo analógico y tocasteis en directo para capturar la magia del momento?
[Jared] Las sesiones fueron una experiencia muy excitante. A pesar de que el disco fue editado después de la colaboración con Ray Barbee, la mayor parte de “Introducing The Mattson 2” ya estaba terminada antes. Grabamos la mitad del álbum en los Soma Studios de Chicago con John McEntire y la otra mitad en los estudios Rumiator Audio de San Francisco con Monte Vallier. Grabamos la batería y la guitarra rítmica en directo y en analógico, aunque después hicimos “overdubs” usando un equipo digital. Nos gusta mucho trabajar en el estudio, especialmente con Thomas Campbell. Asimismo, Monte Vallier, que ha sido nuestro ingeniero de sonido en los dos álbumes, también ha contribuido mucho y ha aportado ideas poco convencionales.

Este año habéis presentado el álbum “Feeling Hands” y mucha gente dice que escucharlo es como emprender un viaje. Puede que lo más sorprende sea la variedad de registros. ¿Cómo describiríais este disco?
[Jonathan] Nunca nos planteamos crear un disco que mezclara tantos géneros, estilos e influencias. Simplemente, me gusta pensar que las obras cobran sentido gracias a la opinión de la gente. Y eso siempre es algo externo al artista. Creo que es un álbum muy versátil y, por este motivo, puedo entender que la gente se haya sorprendido al ver que incorporamos tantas referencias musicales. Sin embargo, no fue una decisión premeditada. Puede que esa impresión se deba a que nos gusta una gran variedad de música y nos hemos dejado llevar por nuestro instinto. En cuanto al proceso de composición y de grabación de “Feeling Hands”, lo más destacable fue que los cuatro implicados (Thomas, Monte, Jared y yo) nos atrevimos a experimentar mucho con las orquestaciones, con los recursos que nos ofrecía el estudio y con la instrumentación. Por primera vez nos centramos tanto en el sonido como en la estructura de las canciones.

En “Feeling Hands” habéis contado con varias colaboraciones destacadas…
[Jared] Gracias a Galaxia, nuestro sello discográfico, tenemos una “familia” de músicos a nuestra entera disposición. Tuvimos el honor de contar con buenos amigos, como Ray Barbee y Tommy Guerrero, y el resto de colaboradores son músicos de jazz de San Francisco que Monte Vallier nos recomendó. Hace poco nos hemos licenciado en el programa de música de la UCSD (University of California, San Diego), así que pedimos a nuestros amigos músicos que vinieran a tocar con nosotros. Les mandamos “demos” de las canciones y les encantó el proyecto.

Siendo una banda instrumental, puede que las ideas surjan a partir de jam sessions y de improvisaciones. ¿Qué os inspira a la hora de tocar y componer música?
[Jonathan] En contra de lo que la gente cree, no es que toquemos música instrumental porque no podamos encontrar un cantante. Tocamos este tipo de música por varias razones y la más importante es que adoramos el jazz instrumental. Lamentablemente, mucha gente no se siente identificada con la música 100% instrumental porque están acostumbrados a escuchar una voz o una letra que les dicta las emociones, más allá del sonido. ¡Además, hoy en día apenas hay música instrumental en la radio! Para nosotros no se trata de hacer “jam sessions”, sino de crear música y escribir melodías bonitas. Intentamos que las canciones sean como un viaje, por eso usamos distintas orquestaciones, timbres, armonías e instrumentos. Thomas también juega un papel muy importante, aportando ideas y ayudando en la composición.

Por Internet circulan varios videos vuestros tocando en lugares muy exóticos, como tiendas de surf, oficinas o museos. ¿Cómo surgen estos conciertos?
[Jared] Aunque nos gusta mucho tocar en locales y clubes, creo que existe algo especial e íntimo cuando actuamos en sitios más pequeños, como “surf shops” y museos. Me encanta cuando la gente está muy cerca y pueden sentir realmente la música, igual que nosotros al tocar. La interacción entre la banda y el público es lo que hace que la experiencia sea mágica. Por ejemplo, eso es lo que acostumbra a pasarnos en Japón, puesto que la gente es muy entusiasta y vive al máximo la música. ¡Nos encanta tocar en Japón!

Alguna anécdota del sitio más extraño en el que habéis tocado…
[Jonathan] El sitio más raro en el que “casi” tocamos fue en la parte trasera de un autobús en plena carretera. Al final no pudo ser porque teníamos muchos deberes y exámenes finales en el colegio.

A lo largo de la entrevista ha planeado el nombre de Thomas Campbell. Creo que una de vuestras canciones apareció en la banda sonora de “Sprout” y, además, salisteis de gira con el documental por los Estados Unidos. ¿Cómo fue esa experiencia tan insólita?
[Jared] Salir de gira con “Sprout” fue nuestra primera experiencia real de estar en un tour. Básicamente, tocamos en la Costa Este y fue increíble formar parte de aquel proyecto. Montábamos el equipo antes de la proyección y tocábamos un repertorio muy corto. Esa gira fue antes de que firmáramos con Galaxia, así que fue como un campo de pruebas. Cuando volvimos del viaje, ya teníamos bastante material compuesto para empezar a grabar nuestro primer álbum. Incluso antes de firmar con Galaxia, Thomas Campbell y Greg Lamson (el propietario del sello) ya se habían interesado por nuestra música y nos animaban a tocar en directo y a componer nuevos temas.

Además, Thomas Campbell ha sido el productor de todos vuestros discos. Tratándose de un artista y cineasta tan reputado, ¿qué aportó a las sesiones de grabación?
[Jonathan] Me gusta ver a Thomas como el tercer miembro de The Mattson 2. Aunque no compone la música, sí que contribuye de manera decisiva en el sonido que se puede escuchar en los álbumes. Es uno de los mayores visionarios que he conocido y nunca se conforma con menos de lo que, realmente, cree que puede lograr. Igual que sucede con su arte, siempre presta atención a los detalles para que todo sea perfecto.

Por cierto, ¿os gustan los documentales de surf? Vuestra música encajaría perfectamente en las películas que Bruce Brown o John Severson hicieron en los años 60. Incluso una vez leí que los Beach Boys tocaron en alguna de sus proyecciones antes de ser famosos…
[Jared] Soy un gran fan de los Beach Boys. Creo que lo que hizo Brian Wilson con “Pet Sounds” fue increíble. Fue uno de los primeros ejemplos de cómo usar el estudio de grabación como un instrumento musical. Utilizó el estudio como una herramienta para hacer unas canciones que nunca se podrían escuchar igual en directo. Asimismo, me encantan los documentales de surf y Bruce Brown es mi director favorito. Tienes razón, yo también escuché la historia de que los Beach Boys fueron abucheados, probablemente porque no eran surfistas. ¡Pero los Beach Boys nunca se llamaron los Surf Boys! Eran los “chicos de la playa” y todo el mundo puede ir a la playa. Brian Wilson nunca consideró que su música fuera “surf music”. Simplemente, se inspiró en aquella música.

El surf de los años 50 y principios de los 60 estaba muy vinculado al jazz. No en vano, Bud Shank grabó la banda sonora de algunas películas de Bruce Brown. Pero todo cambió con el sonido de guitarra de Dick Dale. ¿Creéis que hoy se puede hablar de “surf music”? ¿Cómo describiríais vuestro sonido?
[Jonathan] Honestamente, casi nunca escucho música surf. Puedo entender que los críticos musicales y la gente nos relacionen con ese sonido por el simple hecho de que es música instrumental muy pegadiza. Las bandas de música surf que he escuchado, como The Ventures, Dick Dale y The Shadows, también tienen esa característica, además del uso de las guitarras y el no tener a un cantante… y creo que nosotros nos acercamos un poco a su manera de componer. No sabría responderte sobre si, actualmente, sigue habiendo música surf. No estoy al día de la escena.

Para terminar la entrevista, ¿creéis que la música o el arte aún pueden cambiar el mundo?
[Jared] Creo que cada generación tiene el poder de cambiar algo. Mientras la música o el arte sigan inspirando a la gente, estarán cumpliendo su propósito.