Norton Wisdom

A Norton Wisdom le gusta definirse como un activista en contra de la guerra antes que artista. Seguramente esto se debe a las experiencias que vivió trabajando de socorrista en las playas de California en la década de los 60, cuando la oposición al conflicto bélico en Vietnam y el movimiento por los derechos civiles formaban parte del día a día de cualquier joven con inquietudes sociales y culturales. Su pasión por el surf y los viajes alrededor del mundo contribuyeron a crear su estilo único de pintura abstracta, aunque fue con la llegada del punk a finales de los años 70 que descubrió la magia de interactuar con las bandas en directo. Entonces su carrera dio un giro inesperado y se convirtió en uno de los artistas más emblemáticos de las performance musicales en los Estados Unidos, colaborando estrechamente con músicos de la talla de Nels Cline (Wilco), Bernard Fowler, Ivan Neville, Banyan, National Bamboo Orchestra of Bali, Beck, Big Black, Daniel Lanois, Flea, Dave Navarro y Marc Ford.

Estas obras improvisadas surgen del carpe diem del momento que se vive encima del escenario, muchas veces a partir de imágenes politizadas y de alto contenido sexual que juegan con una paleta de colores y de formas completamente vanguardistas. Actualmente, Norton Wisdom forma parte del colectivo California Locos, con el objetivo de reivindicar una escena artística que surgió hace cinco décadas gracias al rock n’ roll, al diseño de carteles, al surf, al skate, al grafiti, a las performance y al collage en la Costa Oeste. Evidentemente, la sociedad cambió al compás de esa imagen rebelde y contracultural, pero su influencia todavía se hace notar en las calles de cualquier ciudad alrededor del mundo. Aprovechando la inauguración de la nueva exposición que este grupo de artistas organiza en Venice Beach, hemos tenido la oportunidad de hablar con Norton Wisdom para conocer los entresijos de su carrera, su visión del arte y la realidad que vive Los Ángeles en un momento de cambio decisivo.

NORTON WISDOM