Cheap Skates

Hubo una época (no demasiado lejana) en la que cualquier aficionado al monopatín en el estado sureño de Tennessee tenía una tabla comprada en la tienda Cheapskates de Memphis. No se trataba de ninguna moda, simplemente era supervivencia y pasión en un momento en el que esta cultura alternativa todavía no había colonizado todos los rincones de los Estados Unidos. Después de la vorágine que supuso el movimiento por los derechos civiles, el asesinato de Martin Luther King en el Lorraine Motel y el ocaso de la industria discográfica local, nadie imaginaba que esta ciudad a orillas del río Mississippi se convertiría en un pequeño paraíso del skate. Sin embargo, ese panorama tan desolador, en el que aún se escuchaban ecos de la segregación racial y de la música de Stax Records, empezó a cambiar gracias al sueño de un joven aficionado al punk llamado Ron Hale que decidió abrir una tienda especializada en las antípodas del downtown para vender el material que resultaba tan difícil de encontrar en la ciudad a principios de los años 80.

Tres décadas después, ese pequeño establecimiento y su emblemático cartel en blanco y negro continúan imperturbables en el mismo lugar, flanqueados por un salón de billares, un taller de reparación de coches y un puesto de comida take away al lado de una carretera transitada por enormes camiones. En su interior todo va más despacio que en el mundo real e incluso parece que el tiempo se detenga si cierras los ojos. No en vano, el desorden es una de las señas de identidad de su propietario y en cada rincón encontramos joyas que nos recuerdan que el fenómeno del patín en el profundo sur del país más poderoso del mundo es un hermoso milagro a prueba de bombas. Aprovechando mi último viaje a Memphis, tuve la oportunidad de hablar con Ron Hale en su tienda para conocer los entresijos de esta apasionante historia y los inicios del skate en la ciudad de Elvis Presley.

CHEAPSKATES